La boda de Irene y Mateo en Barcelona

Muchas conoceréis a Irene, ya que es quien está detrás de @peinadosirene y @entejasverdes. Hace unos meses, le entrevistamos en el blog, ¡puedes conocer más sobre ella aquí!

Hoy Irene comparte con nosotras la historia de su boda. Ella y Mateo vieron como los planes para su día B de descuadraban una y otra vez a causa de la pandemia mundial que hemos vivido este año. No obstante, siempre tuvieron claro que es lo que va por delante. Hoy podéis conocer un poquito más sobre su historia, y ver las maravillosas fotos que les hizo Arboix, ¡estáis espectaculares chicos!

“Mateo y yo nos conocimos en Londres a finales del 2016. A los dos años de noviazgo me pidió matrimonio en el Tibidabo, en la noria, arriba del todo, cuando estábamos parados. Luego fuimos al templo del Sagrado Corazón al que le tenemos tanta devoción a encomendar nuestro matrimonio. Fue precioso. Más tarde, nos juntamos toda la familia para celebrarlo y por la noche con los amigos. Fue un día inolvidable” cuenta Irene, la protagonista de esta historia. 

La fecha de boda de la pareja se fijó para el 1 de mayo de 2020, pero os podéis imaginar que, dado el año en el que nos encontramos, la boda no pudo celebrarse en primavera. Tras cambiar la fecha a final de mes, se vieron obligados a modificarla una tercera vez.

“A 12 días de la boda, las cosas se complicaron: cerraron restaurantes en Cataluña por 15 días. A una semana del gran día, el virus entró en la familia: varios miembros de la familia de Mateo dieron positivo, por lo que volvimos a posponer la boda al 8 de noviembre. Cuando empezaron a hablar de un posible confinamiento domiciliario en Cataluña, nos asustamos. Decidimos arriesgarnos: era martes y decidimos que nos casaríamos ese mismo viernes. Organizamos la boda en 3 días. Increíble. Jamás me lo hubiera imaginado” recuerda la novia.

Para el momento “getting ready”, Irene llevó una bata y camisón de Oysho. Para el maquillaje, le ayudó Julio Lazo, su compañero de Peinados Irene, y ella misma fue quien se peinó con una espectacular coleta, que remató con un tocado exclusivo de Paula del Vas que, para el baile, cambió por uno de Moncollierbcn.

Irene siempre supo que su vestido sería un diseño de Jordi Anguera, con el que no pudo ir más espectacular. Sus zapatos, los firmaba Uniq Shoes y, como joyas, escogió el anillo de pedida, de Rabat, unos pendientes de diamantes y esmeraldas, regalo de sus suegros, y un anillo a juego de El Corte Inglés.

¿El ramo de la novia? ¡Ella misma lo creó! Para ello, utilizó flores que tenía por casa, de los diferentes centros florales que había recibido y al que añadió una cinta de Posdatalola con la medalla de la Virgen de Fátima.

Demihermana, íntima amiga de la novia, creó tanto la percha del vestido como el porta anillos y las invitaciones.

Mateo lució un traje de La Trajeria, con corbata de Hermès y unos gemelos de oro de su padre. Sus zapatos fueron un modelo de Meermin.

¿Cuál fue la fecha final de la boda? Os preguntaréis.

El día 30 de octubre, a las 15:30, el Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón acogía a los familiares y testigos de Irene y Mateo. Durante la ceremonia, contaron con quince voces del coro Schola Cordis Iesu, tres violines y un órgano. De la decoración floral se encargó Flores Navarro.

Al preguntarle a Irene por su momento favorito del día, ella responde: “el abrazo que Mateo y yo nos dimos al llegar al altar”.

“Me dio mucha pena que muchísima gente no pudiera acudir a la Iglesia, y también no poder dar un abrazo a tanta gente importante para nosotros. Pero, a pesar de ello, estábamos muy felices de casarnos por fin” recuerda Irene. “Tengo que reconocer que toda esta situación nos ha unido todavía más como pareja. Lo hemos superado juntos, con lágrimas, pero con alegría por ir avanzando día a día a ese paso tan importante en nuestras vidas. Nos ha hecho darnos cuenta la importancia del sacramento”.

Tras el enlace, los novios disfrutaron de una comida deliciosa junto con sus familias y testigos. Irene preparó un Candy Bar y una cámara instantánea de fotos para que sus seres queridos las pusieran en el libro de firmas. Tras el banquete, Mateo e Irene bailaron juntos “The second waltz”.

Pero esta boda tendrá una segunda parte, cuando la situación mejore. Para entonces, dejan la fiesta y los detalles para los invitados y el precioso seating plan hecho por Demihermana: “Nos morimos de ganas de poder celebrar con todos nuestros familiares y amigos este momento tan importante de nuestras vidas. Ya habrá tiempo para celebración. Intentaremos que sea en verano y en la finca donde lo soñamos, Can Ribas de Montbui».

Tendremos que esperar un poco para conocer todos los detalles de la segunda parte de la boda de Irene y Mateo. Cruzo los dedos para que muy pronto puedan celebrarla con todos sus amigos y familiares.

¡Gracias, Irene, por contar tu historia en el blog!

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